Los celos son una emoción muy humana. Todos, absolutamente todos los sentimos de vez en cuando, incluso las personas menos celosas. Si alguien te dice que jamás los ha experimentado siquiera mínimamente, te está mintiendo Los celos pueden incluso llegar a ser saludables en el momento y situación adecuados (por ejemplo, cuando son justificados, pueden ser una alarma de que algo anda mal en una relación). Lo que sí hace la diferencia es cuando estos son constantes, enfermizos y sin motivo. Esto puede ser muy doloroso y destructivo para ambas partes y debemos aprender a controlarlos.
La clave de dejar los celos a un lado es la seguridad en ti misma y en lo que tu pareja siente por ti. Si la base de la relación es sólida y en el día a día ambos son felices juntos, entonces no hay absolutamente nada de que preocuparse.
Si hay una comunicación adecuada en pareja y te esfuerzas en satisfacer las necesidades de tu chico (amor, respeto, comprensión, admiración...), lo último que hará él será buscar en otra parte.
En otras palabras, cuando sabes que él es una persona fiel, que te ama, te respeta, que la relación va viento en popa y que la comunicación no podría ser mejor, entonces puedes descansar tranquila por las noches, aún estando rodeado de las mujeres más hermosas del mundo, puedes confiar en él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario