Muchas de nosotras procuramos ser cabronas en nuestras citas, con nuestros esposos o con aquellos que nos hacen ojitos... ¿Pero cuantas de nosotras hacemos valer nuestros derechos en la oficina?
¿No te parece que a veces nuestros colegas buscan sacar provecho de nuestra dulzura? ¿Qué hay de aquellas de nosotras que no saben como actuar ante una insinuación por parte de un superior?
A veces nos encontramos entre la espada y la pared, o nos hacemos tratar con respeto o arriesgamos nuestro empleo.
Quizás te ha ocurrido que tu vecino de escritorio a veces se propasa pidiéndote ayuda con algo que ni siquiera forma parte de tus deberes. Obviamente no puedes decir "eso no es mi trabajo", pero sí es muy necesario establecer límites saludables de una forma amable pero firme que te permitirán ser más productiva con aquello que sí forma parte de tus deberes.
Lo más difícil es por supuesto, cuando te enfrentas a un caso de acoso laboral. Debes de saber que no estás sola, hoy en día existen leyes que te protegen, por lo que deberás de estudiar la forma en la que funcionan las cosas en tu empresa y en tu lugar de residencia y reclamar tu dignidad de mujer.
Tengo que contarte que a simple vista cuando vi el nombre de tu blog me pareció bastante gracioso, pero me dispuse a leer un poco en tus publicaciones y me parece que eres una excelente representación de la mujer moderna. Me gusta tu blog!!
ResponderEliminarAriela
http://modafemeninada.blogspot.com