Hoy en día cada vez somos más las mujeres que nos revelamos ante la idea de servirle a los hombres y también cada vez son menos ellos los que se casan para tener comida caliente en su mesa todos los días... pero no todas somos tan afortunadas como para enamorarnos del hombre hogareño que nos prepare una cena con 5 entradas... ¿qué hacer entonces?
En teoría te puedo decir que deberías de salir solo con hombres que hayan vivido solos y que sean capaces de prepararse algo decente que comer y de limpiar la cocina después de hacerlo ...pero en algunos países como en lationoamérica, esto no es la norma y muchos hombres no deciden independizarse de su madre hasta que forman una familia.
¡Pero no te desesperes! Puedes comenzar aplicando estos tips... ¡y preparate para usar toda tu imaginación!
1. Si ya eres una cocinera experta, ¡felicidades! Sino, aprende a preparar los básicos... y enseñale, pero de una forma amena (¡casi sin que se dé cuenta de que esta aprendiendo a cocinar para ti en el futuro!). ¿qué él no es romántico y divertido preparar una cena juntos? ¿qué tal desnudos? ¿o una competencia: quien prepare el meor platillo en menos tiempo gana una sesión personalizada en la cama?
2. ¡No te sacrifiques limpiando... y menos su desorden! Si no viven juntos, nunca cometas el gravísimo error de ordenar o limpiar su regadero. NUNCA. Por más sucia que este su habitación, no levantes un solo dedo, no lo presiones para que lo haga ni te enojes con él. Y si ya lo hiciste no lo vuelvas a hacer. Mejor halagalo cada vez que el lugar esté más limpio y dile lo mucho que te gusta cuando está así. Si ya viven juntos y tú eres la que habitualmente lo hace, disminuye el ritmo paulatinamente. Si a él le gusta vivir en un lugar habitable, lo más seguro es que comenzará a limpiar un poco. Si de plano no reacciona, un día finge estar lastimada y dile casualmente y en un tono dulce "Amor, no podrías lavar tu los trastes hoy? eme duele mucho la mano". Si lo hace, agradacele mucho, concientelo y JAMÁS critiques como lo hace. Si lo reprendes y criticas, lo más probable es que no lo quiera volver a hacer. Por el contrario, cuanto más estimules su ego (tratálo como un héroe y estará dispuesto a ayudarte más seguido) y le muestres lo agradecida que estás. Se sentira contento de ser útil.
3. Haz la limpieza divertida. No tomes las labores del hogar como algo desagradable o como un castigo. Trata de hacerlo un juego, algo que ambos deben de hacer o juntos o una semana uno y una semana el otro. Compite por ver quien termina de limpiar una habitación más rápido. No seas tan seria respecto al tema. ¿Quién dijo que no pueden ugar a guerras de almohadas o de espuma de jabón? ¿o darse una ducha juntos al terminar? ¡Y lo mejor! consientanse el uno al otro después de una sesión de limpieza!
4. Toma la comida como gesto carinoso. ¿Y si le preparas un postre cuando haya logrado algo importante en el trabajo o cuando te haya ayudado a algo? Incluso un día que se sienta triste o cansado, puedes prepararle su sandwich favorito... ¡y seguramente, él hará lo mismo por ti!
5. Si nada de eso te funcionó...mmm... ¿y si contratas a una persona que limpie? (los gastos los dividen entre dos) Si no tienen mucho dinero para contratar servicio doméstico diario, qué tal una vez a la semana o una vez cada dos semanas? ¡así, lo que harías sería mínimo y le dejarías muy claro a él que no tienes vocación de sirvienta!
jajajaja muy buenos tips, los aplicaré con mi marido que nunca quiere ayudarme en las labores del hogar
ResponderEliminarSI! ME ENCANTAN! YA HE INTENTADO LO DE COCINAR CON MI CHICO Y HA FUNCIONADO BIEN, PERO LO DE LIMPIAR NO FUNCIONA...TODAVIA
ResponderEliminarLatinoamérica no es país, imbécil.
ResponderEliminarAUCCCCCCCCCCHHHHHHHHHH JAJA ASI ME GUSTAN
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